
Ella imaginó una caricia invisible, y vivió por vez primera el aire.
Ella vio que era linda y descansó; y soñó miles de piedritas juntas que hacían cosquillas, cuando despertó, apareció tierra. Quiso sacar la tierra de sus manos y nació agua.
Ella durmió otra vez y soñó ver brillar el agua. Despertó y puso una flor amarilla en el interior de media pelota azul- celeste, allí había un hermoso cielo de día que hacía brillar el agua.
Le pareció triste ver solas al agua y la tierra, las unió para formar barro y puso allí unos botones naranjas sobre flexibles palitos verdes.
Ella descansó y soñó entre sus botones unas criaturas que se alimentaban de ellos. Despertó y sacó del barro a esas criaturas, las acarició con el aire para darles vida. Y puso a las criaturas entre los botones para que se alimentaran de ellos.
Ella vio que eran buenas y descansó. Y soñó que sus criaturas se cansaban de andar siempre bajo la flor amarilla, y creyó ver a los botones un poco mareados.
Despertó y colocó un telón negro bajo la pelota, cosió a la tela una perla y cientos de lentejuelas para ver nacer la primera de sus noches.
Ella vio que era linda otra vez y descansó; y soñó a sus hijos, que nombraban tierra a sus piedritas, sol a la flor amarilla, flores a los botones y estrellas a las lentejuelas.
Se despertó y sacó a sus hijos del barro, los acarició con aire para darles vida y los puso entre los botones y las criaturas.
Y sus hijos nombraron tierra a sus piedritas, agua al líquido que los limpiaba de ellas, sol a la flor amarilla y cielo a la media pelota azul. El telón fue bautizado noche, la perla luna y las lentejuelas estrellas. Abajo, los botones fueron flores y las criaturas animales, cada uno con nombre distinto según su forma.
Ella estaba feliz y descansó; soñó a sus hijos entre grandes construcciones que casi rozaban el cielo pelota, los vio crecer y multiplicarse por cientos. Vio millones de botones flor por toda la tierra y a las criaturas en más número, alimentarse de ellos. Y se vio a sí misma mirar su creación.
Despertó y creó las construcciones, y puso en ellos a sus hijos y ellos se multiplicaron. Y sus hijos nombraron a las construcciones, edificios.
Y puso más botones flor y a las criaturas entre ellos, y ellas se alimentaron y fueron más en número.
Y puso una pequeña hamaca para sí en el cielo pelota, para estar siempre cuidando a sus hijos, a los botones y a las criaturas.
Ella vio que era linda y los bautizó a todos: Creación.
Y descansó, y tan cansada estaba que no hubo lugar en su memoria para sueños.
Y despertó al día siguiente y mostró su creación, y todos vieron que era buena…salvo la maestra, que desaprobó su maqueta por hereje.
Ilustración: http://jarillero.blogspot.com

0 comentarios:
Publicar un comentario