Retrato


Un retrato es como un hijo, decía mi maestro, el hijo preferido entre las obras del pintor. Y los ojos son la clave del retrato, sin ojos no hay vida.
Siempre quiso mi maestro pintar ojos a sus personajes, pero acababa siempre por pintar gente con los párpados bajos. Por eso decía que pintaba muertos. Y por alguna razón su autorretrato tenía también los ojos cerrados. Según él, si con los ojos no podía darle vida al lienzo, prefería no pintarlos.
Yo comencé mi retrato por un impulso del orgullo, y acabó por consumirme. Un fondo oscuro que mostrara sólo mi rostro sobre él. Orgullo no sé aún por qué, si nada hice además de este retrato.
Pinté un fondo oscuro y no recuerdo cómo mezclé los colores. Era como una cueva… una pared en una cueva. Listo el fondo, mi silueta en carbón; un día en que acabé extenuado.
Cada detalle de la cara me dejaba serio, las líneas características cambiaban mi humor, las sombras que la favorecían me daban escalofríos. Cada detalle me cansaba más.
Una sonrisa apenas dibujada en el lienzo y yo perdí la mía. Color en los labios, y los míos perdieron el color. Las mejillas rosadas y con vida en el cuadro, para palidecer el rostro de este aprendiz de pintor. Yo perdí el cabello cuando cubrí con la capucha mi rostro inconcluso en el retrato.
Comprendí que dejaba mi vida en el cuadro, y decidí dejarlo. No me animaba a poner brillo en los ojos por no quedar ciego; al fin, era lo que a él le faltaba y yo tenía. Lo oculté tras un bastidor en el estudio de mi maestro, y pasaron los años.
Abandoné la pintura sin recuperar lo que el cuadro me había quitado. Dediqué la vida a ayudar a mi maestro, él nunca preguntó por qué.
Una ocasión entre las pocas que recuerdo, el maestro quiso ordenar el estudio sin mi ayuda. Halló el cuadro tras un bastidor y decidió terminarlo poniendo brillo a esos ojos.
Hoy miro el mundo desde el cuadro. Los primeros ojos, los más brillantes que mi maestro el gran pintor pudo crear, fueron los míos.
Por fin el maestro le dio vida a un cuadro. Y cuando no regresé, supo lo literal que era esa frase.

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